Carboncillo

Con el carboncillo se obtienen una extensa gama de tonos que abarcan desde los más sutiles grises a los negros más profundos. Su polvo es muy inestable; esto representa una gran cualidad, es muy fácilmente manipulable y permite la realización de degradados tonales con un simple frotado de dedo, trapo o difumino.

La técnica del carboncillo puede llegar a ser muy amplia y recopila gran parte del resto de las técnicas de dibujo.

El carboncillo fue el primer medio con el que el hombre comenzó a dibujar. A lo largo de la historia se ha ido adaptando a los diferentes estilos sin más proceso evolutivo que el aportado en la técnica a la hora de su uso por los diferentes artistas.

Hasta el siglo XVI no se descubrió el fijador; este sencillo avance técnico supuso que el carboncillo dejará de ser un medio dibujantico efímero, para consolidarse, a manos de maestros como Tinterito o Tiziano, como uno de los medios de dibujo más nobles.
 

 

 

 

 


logotipos